CAMINA AMB NOSALTRES, JUNT AL RAMAT, PELS VELLS ASSAGADORS VALENCIANS I ARAGONESOS

lunes, 20 de agosto de 2012

ELENA ENS MOSTRA LA SEUA VISIÓ-RAMATS I SOBIRANIA ALIMENTÀRIA

Descubrí que hay una vibración que une a las especies y las equipara: humanos y animales formamos parte de un lenguage sin palabras, un idioma de sentimientos y necesidades compartidas que estructura la comunicación entre pastor y rebaño, también con el resto de seres del bosque.


La nostra companya Elena ha relatat la seua experiència amb els ramats tot lligant-ho amb el tema de la sobirania alimentària. Ací baix teniu el text. Esperem que us agrade i il·lustre. Salut!!

A RAPAZA DAS CABRAS

Desperté del letargo de la vorágine urbanita y decidí que había llegado la hora. Decidí que quería
compartir mi vida con animales -decidí que tenían que ser cabras-. Decidí buscar más coherencia
entre mis actos y mis sentimientos. Decidí zambullirme de un salto en el mundo natural. (La razón
de estas decisiones germinó un año antes, y el relato de las circunstancias que las desencadenaron
daría para tejer una historia más extensa de lo que puedo alargarme aquí).
Desperté en una aldea gallega rodeada de bosque autóctono. Descubrí un pedazo de tierra reservado
de la reforestación de pinos y el monocultivo de eucaliptos. Un paraíso de duendes, meigas, musgo,
líquenes, robles, castaños, manzanos, encerrados en un laberinto de zarzas, tojos y otros arbustos
hirientes.
Descubrí a unos animales fascinantes que custodiaban el bosque: un rebaño de cabras instalado allí
años atrás como parte de un proyecto medioambiental de desbroce anti-incendios.
Descubrí un ser igualmente fascinante entregado al cuidado del rebaño. Descubrí el mundo a través
de sus ojos de pastor constante, de cuidador minucioso, de ordeñador devoto, de amante de la leche
y sus posibilidades, de observador privilegiado, de aprendiz aplicado de la naturaleza, de precoz
visionario y practicante de una forma de vida más consciente.
Descubrí que yo no soy como pensaba que era, sino que puedo ser mucho más. Mucho más fuerte,
mucho más valiente, mucho más feroz, mucho más lunática, mucho más desorientada, mucho más
introvertida, mucho más inestable, mucho más sensible, mucho más cruel, mucho más sana, mucho
más sabia, mucho más libre.
Descubrí que el tiempo no existe, pero sí los ciclos, los ritmos y las estaciones, y que se suceden en
continuo cambio. Descubrí que hay una vibración que une a las especies y las equipara: humanos y
animales formamos parte de un lenguaje sin palabras, un idioma de sentimientos y necesidades
compartidas que estructura la comunicación entre pastor y rebaño, también con el resto de seres del
bosque.
Descubrí que la tarea de cuidar no es un trabajo, sino una responsabilidad de doble filo. Si puedes
proyectar y recibir amor en todo lo que haces, tu vida es tan plena que tienes ganas de agradecer a
gritos tu suerte, desde que te levantas al alba con ilusión desbocada, hasta que llega la noche y
sigues trabajando bajo un cielo lleno de estrellas, sin farolas que te estorben.
Descubrí que si no eres capaz de entender que el esfuerzo es crecimiento, que los contratiempos son
aprendizaje, que el abatimiento no es la medida del límite de tus fuerzas, sino de tu paciencia, tu
tarea puede ser un desesperante infierno que no conoce de horarios, días festivos, ni treguas.
Aprendí que un rebaño de cabras parece un ejército de cuadrúpedas cornudas que avanza
implacable por el bosque. Sin miedo al dolor, porque no se pinchan (aunque sí se rajan las orejas
por culpa de los crotales de identificación oficial), penetran entre macizos de arbustos espinosos, y
los muerden, patean y cornean, hasta dejarlos reducidos a nada.
Aprendí que hay que tener paciencia para ver los resultados, pero al final, siempre triunfan las
cabras. Es un trabajo de años: las zonas por las que pasan ellas a diario están suavizadas,
despejadas, comunicadas por mil sendas y senderos, y resultan amables al caminar.
Aprendí que un rebaño de cabras parece un ejército, pero no lo es. Es una gran familia de
labradoras, abonadoras y sembradoras. Son diseminadoras de excrementos vegetales rebosantes de
semillas que, además de fertilizar la tierra, la fecundan de biodiversidad.
Son excelentes jardineras, que recortan lo que sobra, lo que impide pasar a unos y crecer a otros, y

fortalecen lo que debe permanecer, lo que se arraiga con fuerza, sujeta la tierra y convoca la lluvia.
Son las ingenieras que diseñan y modelan el paisaje. Dan forma al monte, asentando el suelo bajo
sus pezuñas y conformando caminos donde antes sólo había pendientes intransitables para el ser
humano.
Descubrí que, a medida que el bosque se hacía más benévolo, fue convirtiéndose en un atractivo y
suculento botín para cazadores y leñadores.
Los cazadores aumentaron su número a medida que los animales salvajes iban disminuyendo.
Descubrí que los días en que el monte estruendaba disparos, los lobos se abalanzaban sobre nuestro
rebaño, a falta de otras presas menos domésticas que comer.
Los taladores entraban hasta el mismo corazón del bosque, ya sin trabas que frenen sus máquinas, y
arrebataban de allí a sus miembros más ancianos. Centenarios.
Escuché las palabras dolidas del pastor al presenciar una tala tras otra: “¿Cómo se calcula en cifras
la cantidad de dióxido de carbono que secuestra un árbol cada año, el oxígeno que regala, la lluvia
que contribuye a producir, cómo pesar las toneladas de bellotas que alimentan a tu rebaño durante
meses, cómo reponer a un ser que ofrece refugio a miles de especies, generadoras de
Biodiversidad? Son árboles a los que me he subido para buscar y llamar a mis cabras desde su
copa, árboles en los que he descansado bajo su sombra en días de 40 grados de temperatura,
árboles a los que he puesto nombre y me ayudan a orientarme en el monte. Se me parte el corazón
al ver cómo hacen rodajas para quemar en la estufa un tronco con el que, al menos, podrían haber
construido la viga que sostenga una casa entera. De todas formas, el dinero que paguen por su
madera no compensa todas las pérdidas”.
Aprendí que un rebaño de cabras es una cuadrilla de agentes forestales que trabaja sin descanso y
con placer, que se abastecen de lo que el Sol y la Tierra les proveen, que no reclaman ningún sueldo
y sin embargo ceden los frutos de su vientre y sus ubres para nuestra alimentación.
Aprendí que las cabras, quienes hacen el trabajo duro, no necesitan nada. No necesitan un pastor
que les guíe hacia los mejores pastos, porque ellas ya saben encontrarlos, y saben la mejor manera
de administrárselos en el tiempo para no erosionar en exceso el terreno. No necesitan un perro que
las obligue a reunirse cuando ellas se disgregan en pequeños grupos, pues eligen repartirse las zonas
de pastoreo de manera que todas pueden comer más y mejor.
A lo sumo, necesitan un guardián que las proteja de los lobos.
Los pastores sí necesitamos. Necesitamos aumentar el tamaño de los rebaños más allá de lo que es
natural (aumentando también la dificultad del trabajo, los costes, y la erosión en el terreno) en busca
de la -precaria- viabilidad económica. Necesitamos un perro que nos ayude en nuestra tarea de
proteger lindes y fronteras donde las cabras tienen el paso prohibido. Necesitamos comer bien, sana
y suficientemente, para soportar la dureza de un intenso esfuerzo. Necesitamos poder vivir de
nuestro trabajo. Necesitamos cobrar un sueldo digno que compense las incontables horas que
dedicamos al cuidado de animales y bosque. Necesitamos que la venta de los productos derivados
de las cabras puedan ser pagados a un precio justo, razonable tanto para productores como para
consumidores. Necesitamos que se eliminen pronto las trabas legales que hacen impagables los
costes impuestos de veterinarios, intermediarios, etc. Necesitamos descansar para reponer fuerzas
-físicas y emocionales- que nos permitan seguir desempeñando nuestra labor diaria con ilusión,
convencimiento y amor (la única manera de hacer bien este trabajo). Así pues, necesitamos poder
compartir y repartir el trabajo, hacer turnos entre más de una persona para disfrutar de tiempo libre.
Una actividad tan maravillosa como es el pastoreo debería poder compaginarse con otras
necesidades de realización personal.
Aprendí que lo único de lo que se carece en mitad del monte es de otros seres humanos afines. Son
pocos los pobladores que resisten en el ámbito rural, y aún son menos quienes viven la naturaleza

con respeto, en lugar de enfrentarla como un inconveniente, aprovecharla como un negocio del que
lucrarse sin ningún escrúpulos, o simplemente ignorarla.
Descubrí que cuando los animales se convierten en tu familia y la naturaleza en tu casa, echas de
menos a otras personas que te recuerden el lenguaje hablado, el pensamiento abstracto, y además la
conciencia de grupo, de pertenencia a otra manada, a una especie, a algo que se extiende más allá de
ti misma, y por tanto, te prolonga.
“Quien hambre tiene con pan sueña”- dice un refrán.
Soñé una noche con el Bosque, y con una pequeña comunidad que vivía de, por y para él. Soñé que
la comunidad acudía a consultarnos a los pastores antes de adentrarse entre los árboles, porque
éramos los Comunicadores del Bosque. Nosotros, quienes más le conocíamos y a diario le
recorríamos, recibíamos sus deseos y necesidades, sus bendiciones y agradecimientos, y los
transmitíamos al resto de los habitantes. Soñé que juntos disfrutábamos de una vida sencilla, plena y
en armonía con la naturaleza.
Y la civilización me arrastró de nuevo a su imsomnio sin sueños. La explotación ganadera que
posibilitó mi extraordinaria vivencia no es viable económicamente, pues depende de una
subvención que nunca llega. Uno de los últimos rebaños de cabras que quedan en aquella zona
tendrá que irse de allí por falta de dinero, entre otras cosas, para pagar sueldos dignos. Puede que,
sin cabras, el bosque vuelva a rodearse de espinos y ocultarse de la intrusión de recaudadores de
botines. Pero también puede que, sin limpiadoras que eliminen el material combustible, el bosque
perezca como pasto de las llamas. Entre enero y octubre del año pasado ardieron 21.600 hectáreas
de suelo gallego.
¿Seguimos durmiendo, o despertamos de una vez?....uhhnnn....ahhhhhhhh.....!!!


1 comentario:

  1. gràcies Elena, després de tant de temps, estem llegint això i tenim molt bons records.
    FIMA:
    Els cabrers de Requeixo (Manu i José)

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RECUPERANT LA CANYADA QUE ES VA PERDRE FA 40 ANYS

TRANSHUMÀNCIA ORIHUELA DEL TREMEDAL - PETRÉS

Transhumància és el viatge que, des de temps ancestrals, realitzen els ramats per a canviar de pastures. Aquesta explicació que sembla tan simple pot desplegar-se en diferents possibilitats, segons la geografia, els animals, el clima…i diversos etcèteres.
En el nostre cas, la Transhumància va significar un descobriment.
Passejar amb 800 ovelles per una de les Canyades Reals, que tradicionalment connectaven el Regne de València amb Terol, en ple segle XXI és una experiència que no et poden explicar amb paraules. Si tenim en compte que aquesta ruta fa 40 anys que es va abandonar, i que el camí que correspon per dret als animals està envaït per carreteres i construccions, el passeig pren tints de reivindicació. Si afegim la convivència amb els pastors i la vida en plena naturalesa, el passeig és una aventura i un desafiament personal.
Amb tots aquests ingredients, el passat maig ens embarcàrem en un viatge un grup d'aventurers, sense saber el que ens esperava.
I ens esperaven vivències les quals no s'obliden fàcilment: una amistat gairebé instantània entre els desconeguts que ens vam ajuntar allí, ens esperaven riures, emocions, moments difícils que es passaven millor entre cançons i acudits, ens esperava un aprenentatge per contagi de la vida senzilla dels pastors i de la seva saviesa natural. Cadascun ens trobem amb reptes personals i cadascun va aprendre un poc més de si mateix.
Fins i tot, a alguns ens està empenyent a realitzar grans canvis en la nostra vida.
Entre aquestes coses inesperades que ens han succeït es troba la relació d'amistat, que perdura després del viatge, i també la intenció que seguisca sent així durant el major temps possible. I un propòsit: fer el possible per que les Cañadas Reals que queden no es perden, i sent ambiciosos, recuperar aquelles que van caure en l'abandó.
Tanta ambició és millor abastar-la a poc a poc, així que el nostre primer pas és donar a conèixer la Transhumància a persones que, com nosaltres al principi, no tenen contacte amb els animals o la vida pastoril en el seu dia a dia. Creiem que és necessari que els urbícoles tornem a retrobar-nos amb les nostres arrels rurals, amb l'essència de la vida, amb la naturalesa.
Així que estem preparant el viatge de tornada del ramat, per a baixar-lo al Regne (com diuen els pastors que es mouen entre València i Teruel) el 27 d'octubre. Animem a totes les persones que llisquen açò a unir-se a nosaltres i descobrir experiències úniques.

VOLS VINDRE A LA TRANSHUMÀNCIA?

VOLS VINDRE A LA TRANSHUMÀNCIA?
Eixirem amb el ramat d'ovelles des d'Orihuela del Tremedal, a on han passat l'estiu, per tornar a dur-les a Petrés. Desfarem el camí que vam fer el mes de maig passat pel vell assagador de la ruta de Barraques. Si t'animes, t'oferim la possibilitat de fer un viatge d'aventura i senderisme molt especial on et mouràs en el temps i l'espai. El nostre equip posarà al teu abast la logística necessària per a què tu només hagues de caminar i gaudir de l'experiència. POTS VORE LES ETAPES DESPLAÇANT-TE AMB EL CURSOR FINS EL FINAL D'AQUEST BLOC.

EL QUE APORTA L'ORGANITZACIÓ...

Si véns amb nosaltres, pots oblidar-te de dur pes i de la logística. Això corre pel nostre compte. A PARTIR DEL 27 D'OCTUBRE POTS INCORPORAR-TE I DEIXAR-NOS EN QUALSEVOL MOMENT. POTS VINDRE AMB NOSALTRES TOT EL CAMÍ Ó ELS DÍES QUE DESITGES. TELEFONA'NS I HO PARLAREM!

*L'equipatge que portes anirà en la furgona de suport. Podràs accedir a ell diverses vegades al llarg del dia. Tu només has de dur un sarrò amb una mica de menjar, roba i aigua.

*Desdejuni: Cafè, infusió, llet i bolleria.

*Recapte del dia: -Una barreta de xocolata. -3 peces de fruita ó verdura -3 entrepans d'embotit i formatge

*Sopar de calent: Un plat de cullera i un segón contundent.

*Tenda de campanya, muntatge i desmuntatge.

*Dutxa cada 2/3 dies

*Recollida des del punt d'encontre i portada a punt d'eixida

*A més a més: Al llarg del dia t'ensenyarem com funciona el ramat, aprendràs un munt d'història de la ruta que transitem (conquesta Jaume I, revoltes morisques, guerra civil, maquis postguerra, etc). També aprendràs a distingir un grapat de bolets (rovellons, colmenilles, xampinyons, setes de card, parasols, etc...)

*A la nit: Foc de campament amb música (guitarra i bandúrria), anècdotes i experiències dels pastors. Les rialles estan garantides i no tindrem queixes dels veïns.

EL TREBALL NO ESTÀ RENYIT AMB L'ALEGRIA

EL TREBALL NO ESTÀ RENYIT AMB L'ALEGRIA
Si camines amb nosaltres, oblidat de la imatge que t'hages pogut fer d'avantmà. Som un equip jove i dinàmic que sap combinar de manera adient el treball amb l'oci. Des del primer moment trobaràs uns pastors propers que aclariran tots els dubtes que et vinguen al cap. La teua feina només serà gaudir de les sensacions i experiències que el camí ens donarà. Però a més, aprendràs un munt de coses vers el ramat, la transhumància i la natura, gairebé sense adonar-te'n.

Iª FESTA DE LA TRANSHUMÀNCIA - CAUDIEL 6 DE NOVEMBRE DE 2010

Iª FESTA DE LA TRANSHUMÀNCIA - CAUDIEL 6 DE NOVEMBRE DE 2010
A meitat de la ruta tenim previst fer la festa de la transhumància. Serà el dissabte 6 de novembre i la celebrarem a Caudiel. Junt als organitzadors de la MARXA A PEU AL CAMP DE MORVEDRE, estem preparant un dia molt especial d'acompanyament al ramat i convivència amb la gent de Caudiel. Tindrem un sopar amb olleta i embotit, tindrem música i projecció d'imatges de la nostra transhumància. Vos esperem!!

CARN 100% ECOLÒGICA

Les nostres ovelles es crien com abans, és a dir caminant i menjant herba. En cap moment s'estabulen ni mengen pinso. Com a resultat d'això, els corders tenen una carn totalment ecològica i amb un sabor que se n'ix d'allò que ens venen els supermercats. A l'estiu pasturen a la Serra d'Albarracín i a l'hivern a les planures del Camp de Morvedre. Gaudiràs de la millor carn que hui hi ha a les terres valencianes.



El ramat pastura ara a l'estiu pels boscos de la Serra d'Albarracín

Etapes

Les etapes són merament orientatives. La rabera és imprevissible i l'oratge també influeix. Les ovelles porten la seua marxa i és díficil arribar a una concreció semblant a la que portem els humans amb els rellotges, els dies i les setmanes. Tenim previst que la marxa siga de 13/15 díes.

27/10/2010Orihuela Trem.Paridera Meadero
28/10/2010 Paridera Meadero Los Páramos
29/10/2010Los PáramosMasada Alta
30/10/2010 Masada Alta San Blas
31/10/2010San BlasCastralvo
01/11/2010 Castralvo Pto. Escandón
02/11/2010Pto. EscandónPuebla Valverde
03/11/2010 Puebla Valverde Albentosa
04/11/2010AlbentosaBarraques
05/11/2010 Barraques Pastura/descans
06/11/2010Pastura/descansCaudiel
07/11/2010 Caudiel Castellnovo
08/11/2010Castellnovo Soneja
09/11/2010Soneja Petrés